Nuestra Historia

Chocolate con Sentido

Hace más de 26 años, un sueño empezó a tomar forma en una pequeña cocina. Con apenas unas herramientas básicas, pero con un corazón lleno de pasión, nació Consentido, una chocolatería que combina arte, amor y sabor en cada pieza.

 

Desde el principio, nuestra misión ha sido clara: transformar el chocolate en emociones. Creemos que un regalo no es solo un objeto; es una forma de expresar cariño, celebrar momentos únicos y crear recuerdos que perduren. Por eso, cada producto que elaboramos tiene un propósito: llevar alegría y calidez a quienes lo reciben.

 

A lo largo de estos años, hemos perfeccionado nuestras recetas y técnicas, siempre manteniendo nuestra esencia artesanal. Nos enorgullece trabajar con ingredientes de la más alta calidad, cuidando cada detalle para ofrecerte chocolates que no solo conquisten tu paladar, sino también tu corazón.

 

Nuestra especialidad, las rosas de chocolate, son mucho más que un simple dulce. Son un símbolo de amor, dedicación y elegancia. Inspiradas en las emociones que las flores transmiten, cada rosa es creada a mano, con la misma pasión que nos llevó a dar los primeros pasos en este viaje.

 

Mi pasión por el arte y la creatividad me llevó a fundar Consentido, donde el chocolate se convierte en una forma de expresión, tal como lo hacía la música para mí. Desde ese momento, cada pieza de chocolate es una obra hecha con dedicación y amor.

 

En 2009, después de años de esfuerzo y aprendizaje, Consentido se consolidó como una empresa formal. Mi nombre es Karen Stellfeld y soy la fundadora de esta chocolatería. Tras mucho trabajo y dedicación, logré que la empresa estuviera registrada y con todas las certificaciones necesarias para garantizar la calidad y seguridad de nuestros productos. Con la habilitación bromatológica correspondiente y la seguridad de que nuestros chocolates son elaborados en un ambiente controlado y adecuado, seguimos creciendo con pasión y dedicación.

 

Hoy, después de más de dos décadas, seguimos innovando y creciendo, pero sin perder nuestras raíces. Queremos invitarte a ser parte de esta historia, a disfrutar del placer de un chocolate hecho con sentido y a descubrir por qué, para nosotros, cada pieza cuenta una historia.

Gracias por elegirnos, por confiar en nuestro trabajo y por permitirnos ser parte de tus momentos especiales.